sábado 31 de octubre de 2009

Che, Sole, Stand by me

Buenas! Con esta grabación arranco con una serie de temas hechos en colaboración. En esta oportunidad les traigo -para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero- una canción que ya es casi un estándar.


Escrita, y grabada originalmente por Ben E. King, 'Stand By Me' fue single en el año '61, y tiene pila de covers desde entonces; uno de los cuales está incluido en el disco Rock n' Roll de John Lennon.


En la versión que publico canta Sole, gran amiga mía y cantante de la banda en la que toco desde hace tiempo. Yo la acompaño con guitarra electroacústica y bajo (esta vez con mi bajo Faim, sin teclado). El solo, bastante desprolijo, lo toqué con mi Strato morocha y el efecto es un chorus estéreo que quedó medio exagerado.

Está grabada enteramente en Audacity, y me gusta mucho como quedó. Sin más:



¡Por fin una cantante decente por acá!

martes 20 de octubre de 2009

The Multi-track Experience


Acabo de terminar un proceso de unas cuantas horas, distribuidas en casi un mes: la grabación de mi primer proyecto multi-track (o multi-pista, en criollo).

La canción se llama Cerrar los Ojos y forma parte del segundo disco (Ese Asunto de la Ventana) de Lisandro Aristimuño. Cuando la hace él, es un temazo.



Cuando la hago yo, los instrumentos involucrados aparte de la voz son dos guitarras (rítmica y solista), y un bajo. La guitarra rítmica es una electro acústica y la grabé con la consola. La solista es una eléctrica, y la grabé con Casandra (mi nueva interfaz de audio). El bajo no es de verdad, sino que es un instrumento virtual (emulado por la compu; ya hablaré de esto en detalle) , ejecutado a través de un teclado MIDI (también hablaré de MIDI más adelante). La voz también la tomé con la consola.

Salvo el bajo, todo está grabado directamente en Audacity. El Bajo lo grabé con Ableton Live que a diferencia de Audacity sí se banca MIDI, instrumentos virtuales, y toda la bola. Una vez grabado, lo exporté a audio (.wav), y lo importé en el Audacity, para mezclarlo.


Previo a la mezcla, tengo 9 pistas en total. Son 9 por impericia, ya que deberían ser sólo 5, a saber:
  1. Voz con efecto "radio" del principio
  2. Guitarra rítmica
  3. Voz principal
  4. Bajo
  5. Guitarra solista
Se me hicieron 9 porque tengo la rítmica y la voz en estéreo, y además tengo cortadas en tres pistas diferentes los tres cachitos de guitarra solista.

La mezcla la hice en Audacity, y más bien rápido: apenas acomodando a un costado las guitarras, y al otro el bajo. La voz, por lo menos cuando es solista, me gusta centrada (justificaré mi gusto en breve: estoy preparando una crítica de los remasters de los Beatles).


Basta de cháchara, y a los bifes:



¡Y salió nomás! De acá, a mejorar.

Volví de un partido de fútbol masticando una derrota, y y tan metido en esto estaba que se me pasó la hora de cenar, y de ver Palabras más, palabras menos... pero finalmente lo terminé.

¡Au revoir!

jueves 15 de octubre de 2009

The Changeling


Tan emocionado que estaba con la mezcladora... Tanto como para que después de que me acompañe en varias grabaciones, decida parar la pelota y desdeñar la consola en favor de una interfaz para la compu. Paso a detallar los varios porqués de tan obtuso cambio de rumbo.

Una consola mezcladora -como su nombre acertadamente indica- sirve para mezclar una serie de canales de entrada en un otros tantos (en general, menos) de salida. En particular, mi Behringer 1024 FX tiene cuatro canales mono para micrófonos, dos stereo para señales con nivel de línea (teclados, preamplificadores, etc). En cuanto a las salidas, tiene dos canales para la mezcla principal, y otros dos para una sub-mezcla (Alt 3-4). ¿Como se traduce esto a la práctica? Más o menos así (gracias a tweakheadz y nmodi):


En mi caso la placa de sonido en vez de ser la de la imagen es una interfacecita con entrada/salida stereo, los monitores son los bafles de un Aiwa '95, sintetizador no tengo y mucho menos máquina de ritmos. En definitiva, lo que quería mostrar es que uso: los canales mono para conectar micrófono y guitarra, el bus Alt 3-4 como entrada a la pc, la salida de la pc de vuelta a uno de los canales con entrada de línea, y el bus de mezcla principal para absolutamente nada.
En definitiva, 6 entradas y una salida stereo (2 canales, L y R) para la pc.

¿Qué consecuencias trae esto?

Si grabo en simultáneo (voz y guitarra, por ejemplo), no puedo hacer mucho en la pc más en la pc que grabar o aplicar algún efecto al total de la mezcla. Si hago tomas por separado, sólo uso los canales de a uno, y de poco uso la mezcladora...
Además de los problemas de número de canales, para poder grabar con un nivel decente la guitarra me hace falta una Caja Directa (discutiré esto en detalle en otro post).

Ahora bien, recién después de haber presentado los inconvenientes de la mezcladora (vaya changüí que le di), voy a por su contrapartida: una interfaz de audio para la computadora con varias entradas y salidas. Algo así como una placa de sonido externa pero con pretensiones. El bicho en cuestión es la M-Audio Fast Track Ultra.

Este aparatito se vende como una interfaz de audio USB 8x8 (esto quiere decir 8 entradas y 8 salidas simultáneas), distribuidas (tanto entradas como salidas) en 2 digitales (SPDIF, conector RCA) y 6 analógicas. Todas las entradas analógicas permiten conexión de línea; 4 además tienen preamplificador para micrófono, dos de las cuales permiten incluso conectar instrumentos directamente (¡sin necesidad de caja directa!).
Haciendo un poquito de hincapié en lo de "simultáneas": eso significa que puedo grabar hasta 8 canales al mismo tiempo por separado (sin mezclar) en la pc. De esta manera puedo aplicar efectos, ecualizaciones, duplicar canales, etc, etc, etc.

Todo muy lindo, pero ¿qué pierdo?

Pierdo la independencia de la pc: no me puedo llevar esto (a no ser que lleve -y confíe mucho en- una notebook, por ejemplo) para hacer sonido en vivo. Pierdo también una entrada de línea stereo. Y no pierdo mucho más.

Es nuevita, recién llegó hoy, así que voy ampliando según nos vayamos conociendo.

¡Ah! Y dejo un temita rápido y desprolijo que grabé para inagurarla:



PD: Como no podía ser de otra manera, le puse Casandra.
Saludos, y hasta otro post.

lunes 21 de septiembre de 2009

¿Condenser o dinámico?


Cuestión que para grabar algún temita necesitaba un aparato de esos que parecen una bocha de helado sobre un cucurucho y se usan para captar sonidos.

Como siempre la búsqueda empezó con una cota presupuestaria que rápidamente se evaporó tras la primera pasada por foros y listas de precios.
La dualidad estaba a la vista: un micrófono de condensador (condenser en la jerga), o uno dinámico (de bobina móvil).

Los primeros, más sutiles (y por consiguiente más caprichosos) a la hora de captar sonidos complejos como voces, guitarras acústicas o platillos, son los clásicamente utilizados en estudio para las aplicaciones detalladas. Son muy sensibles, por lo que requieren un montaje especial (spider mount) que los sostiene como colgados para evitar que cualquier vibración en el soporte sea captada. Adicionalmente requieren "phantom power" (alimentación +-48 volts a través del cable de audio -mi consola tiene, fiu).

Los dinámicos son los que se corresponden a la visual descripción del primer párrafo, y se usan para miquear amplificadores de guitarra, tambores, y voces en vivo. Se la bancan bastante más, pero no son tan sensibles como los de condensador.

Hay una cuestión fundamental que salta a la vista: los condenser cuestan una pila de plata. Los más baratos (Samson C01, Behringer C1) andan entre 400 y 500 mangos, y de ahí para arriba hasta números del orden de miles de dólares... En cambio, entre los dinámicos te podés comprar lo estándar para uso profesional (son los Shure SM58 para voces y SM57 para instrumentos) por los mismos 400 o 500 mangos que te sale el más barato de los condenser, y por supuesto hay una amplia gama de modelos (algunos de excelente calidad) por debajo de esos números.

Aún siendo el argumento de los números bastante persuasivo de por sí, se le suma el hecho de que mi estudio no tiene precisamente acustización profesional, con lo que un micrófono de condensador acá me hubiera captado las líneas de colectivo de media capital. El último factor que influyó a favor de los dinámicos fue la posibilidad de usar el micrófono en vivo.

El que me terminé comprando es un Shure PG48. La línea PG es la más barata de Shure, y el 48 es el micrófono recomendado para aplicaciones de voz hablada ("spoken word applications"). Si bien yo lo uso para cantar, la diferencia de precio con el PG58 (recomendado para grabar cantantes) me convenció de llevarme el otro.

Por ahora, me sirve a la perfección. Me toma bien la voz e incluso logré tomar la guitarra acústica. Ilustro: el otro día mientras hacía una toma, me agarró de fondo el sonido de la ducha que me había dejado abierta (grabo como a 5 metros de la puerta del baño).

Conforme vaya aprendiendo, y mi estudio crezca (¡y se acustice!) iré ampliando el plantel y sumando fundamento; prometo divulgarlo.

Para la próxima un temita, C U!



lunes 14 de septiembre de 2009

Latencia... ¡ohhhh!


No es magia negra; ai promis.
Tal vez hayan visto en alguna de las fotos que tengo por ahí un teclado MIDI. Bueno, resulta que ese teclado no tiene sonidos propios, así que hay que usarlo en conjunción con un sintetizador (en mi caso la PC) para que suene. Algún día hablaré un poco más largo y tendido de él, pero a los efectos del artículo actual me basta con esta somera explicación. Resulta que llegué a casa con la caja nueva y todo motivado, y cuando enchufé el aparato y toqué la primer tecla me llevé flor de chasco: los sonidos emanaban de la PC visiblemente (o audiblemente) retrasados. Cuestión que se hace imposible tocar... Tres consultas de google, y descubrí la palabrita mágica que tanto repetiré en este artículo: latencia.

¿Qué es la latencia?

Es el retardo producido en el sonido por la conversión analógico-digital. Algo así como el principio de incertidumbre de Heisenberg aplicado a la ingeniería de sonido, si se me permite el nerdismo.
Parafraseando a mi amigo Pablo, uno sabe que entiende un tema cuando se lo puede explicar a alguien que no conoce nada de él, así que voy a intentar explicar lo anterior (no se preocupen, ni de casualidad me meto con Heisenberg...).
Paso a explicar: cuando (por ejemplo) toco la guitarra, las cuerdas vibran. Esa vibración hace mover el aire y nuestros oídos perciben el movimiento del aire, y generan impulsos eléctricos que llegan al cerebro y por eso escuchamos sonar la guitarra. Es importante notar que el sonido está "en el movimiento", es decir en el tiempo. No hay sonido en un instante congelado.
Un micrófono funciona parecido a nuestros oídos, pero los impulsos eléctricos van (en mi caso) a la placa de sonido de la PC, en vez de al cerebro de naides. La placa de sonido "escucha" el impulso eléctrico -y por lo tanto pierde un tiempito- que llega para poder convertirlo al dominio digital que es lo que la computadora "entiende".
Ese tiempito que la placa de sonido se toma para convertir, forma parte de la latencia. No es el único tipo de latencia que existe, pero ilustra el concepto.
Resulta que la pila de drivers que windows (DirectSound, Direct X Audio) usa para adquirir y reproducir sonidos no está precisamente preparada para la captura y reproducción de sonido en tiempo real, por lo que la latencia es alta.

¿Cómo evitar la latencia?

No se puede... ¡CHAN!

No, efectivamente no se puede, pero sí se la puede reducir hasta un nivel que no resulte perceptible, y por lo tanto no perjudique la ejecución ni la reproducción de sonido a través de la pc.
Existe un protocolo llamado ASIO (Audio Stream Input/Output ~= Flujo de Entrada Salida de Audio) que es bastante más eficiente, por lo menos en lo que a latencia se refiere, que el estándar de windows. El hardware profesional de audio digital suele traer drivers ASIO propios, pero para los mortales que no tenemos acceso precisamente a "hardware profesional" (yo tengo un horrible chip de sonido on-board) existe ASIO4ALL. Gracias a un ñato llamado Michael Tippach podemos contar con ASIO para nuestras placas de sonido tercermundistas.

Básicamente, usar ASIO es como conectar una autopista doble mano entre la placa de sonido y el micro.

En estos días, para diluir un poco el cariz técnico de este post, espero llegar a subir mi primer intento de multi-track (viene con flavor indie).
'sta luego.


sábado 5 de septiembre de 2009

Ay ay ese mp3 player...

Como tal vez habrán visto, estuve cambiando los players de la música. El de poqbum era más fashion que los de google que tengo ahora, pero tenían más problemas que la defensa de River... Esperemos que los nuevos sean un poquito más confiables.

¡Y vamos Argentina hoy, eh!

viernes 4 de septiembre de 2009

Intoxicado de CMMi


CMMi = Capability Maturity Model Integration

Así nomás, y después de haber estado estudiando todo el día, y justo antes de irme a rendir, grabé mi primer tema en castellano. Podría decir que es un homenaje al gran Charly (y al bueno de Nito, ¿por qué no?), pero en realidad supongo que es porque es uno de los primeros temas que aprendí a tocar con un arpegio moderado. Con ustedes, mi interpretación de "Confesiones de Invierno":




¡Ah! Tiene un poquito de cámara (se llama Small Hall en mi consola); más en la guitarra que en la voz.





sábado 22 de agosto de 2009

Gilmouriana


Cuestión que andaba con ganas de grabar unos temitas que son la marca registrada del amigo David en los primeros discos de Floyd, y la excusa para hacerlo fue jugar un poco con el banco de efectos de la mezcladora. Breve descripción del mismo:
  1. Cada canal tiene un control (FX Send) que determina cuánto de la señal que sube por ese canal va a parar al procesador de efectos.
  2. Paralelamente, la salida del banco de efectos tiene un control (FX Return) que regula la cantidad de la señal procesada que termina en la mezcla principal.
  3. El otro control importante es el que permite seleccionar el efecto a aplicar. Se puede seleccionar sólo uno de los 100 presets que trae la consola.
Habiendo presentado en sociedad al aparatito, paso a grabar.
El primer tema que voy a grabar corresponde al soundtrack de la película More de Barbet Schroeder y se llama Green is the colour:




El canal de la viola tiene un par de efectos aplicados: un poquito de delay, y un flanger. El delay no es más que la repetición de un sonido con un cierto retraso (delay) mezclado con el sonido original. El flanger es similar al delay, pero la retroalimentación (así se llama al sonido procesado que se mezcla con el original) tiene un retraso muy breve y variable en el tiempo (de ahí el sonido "oscilante").
El segundo tema (casi calcado al anterior) se llama Fat Old Sun, y conforma parte de la contribución del gordo al loquísimo Atom Heart Mother de Pink Floyd. Este lo hice con chorus y reverb. El chorus es un efecto similar al flanger en tanto que consiste en una señal con un ligero retraso (constante) que se mezcla al sonido original. The fun está en que a esa señal se la desafina ligeramente y de forma variable, lo cual da una idea de "colchón de sonido".


El reverb (o reverberancia) es el efecto que se produce cuando el origen de un sonido está en un espacio cerrado, como una habitación (o un baño). El efecto es el de "permanencia" del sonido en el tiempo:






El último de los aquí reseñados está incluido en otra de las películas de Barbet Schroeder, en este caso La vallée, aunque el disco se llama Obscured by Clouds. El tema es Childhood End, y es bastante distinto a los otros dos: es más rockerito, aunque mi versión es a acústica y por supuesto no incluye el solo (como viene siendo todo, hasta que me le anime al teclado). El efecto que estoy usando acá es una reverberancia especial que simula un ambiente específico; en este caso un estadio (me acaba de pintar delirio de grandeza):





Y eso ha sido todo por hoy...



...mentiraaaa: ¡¡¡Aguante Floy!!!

sábado 1 de agosto de 2009

The 'single track' experience


Sea esto una real time experience (cómo me gusta empezar textos con "Sea esto", tal vez un resabio de incontables clases de matemáticas diversas). En fin:
  • Cableé la consola con el micrófono, la guitarra electro-acústica, y la salida audio de la compu como entradas. Tengo también enchufada la pedalera de efectos con la eléctrica, pero muteada.
  • Tengo todos los canales ruteados al bus Alt 3-4, y a este lo tengo a la entrada de la pc y a los auriculares para monitorear.
  • Afiné la viola, arrimé el soporte del mic, y a grabar un tema se ha dicho, así nomás, en estereo.
  • Elegí el tema (o los temas en realidad): 'Do you want to know a secret' y 'A taste of honey'. Ni idea del porqué. Google, y acordes en azchords.
  • Arriba el Audacity, pista de audio estéreo (tengo la voz en el canal izquierdo, y la guitarra en el derecho).
  • Y sale la primer pasada...
  • ...y salió nomás 'Do you...'. Tengo los dedos medio flojos (a modo de descargo debo decir que acabo de volver de jugar un partido de once...) y acá hay mucha cejilla, así que pifié bastante. Otra cosa que percibí mientras grababa es que la guitarra está muy cortante.
  • Ahora la primer escucha de lo grabado: algunos desafines, lo dicho de la guitarra, y la convicción de que la próxima le voy a acomodar los paneos más mezclados. Al margen de eso... ¡buenísimo!
  • Sale una segunda toma...
  • Le pongo un poco de efectos (¡a justificar el fx nomás!): Chorus + Reverb, un poquito a la voz, bastante a la guitarra.





  • Escucha de la segunda pasada: para empezar, me olvidé de acomodar los paneos, así que otra vez quedó con paneos divididos. Los efectos quedaron bárbaro; llenan un montón. La guitarra está bastante irregular (a practicar más). La voz está muy suave, principalmente porque son las 23:35 y tengo vecinos... El nivel general de volumen sigue bajo: le pegué una amplificada con Audacity (seleccionar todo, y Efectos > Amplificar > Ok; sigue igual de fácil).
  • ¡Se imprime!
  • Breve impasse (estuve sacando unas fotitos y acomodando otras entradas del blog: estoy poniéndole mucha pila, a ver hasta cuándo me dura...).
  • Mientras caliento agua para el mate me preparo a acometer la segunda pasada: 'A taste of honey'.
  • Primer intento infructuoso: el ritmo me complica la vida. Se va la segunda...
  • Bueno, después de repetidos intentos... no salió nada decente.
Conclusiones varias de esta primera experiencia, a continuación:
Espero salir siendo mejor técnico de grabación que músico.
Por alguna razón que no conozco los niveles que quedan grabados en la compu son muy bajos.
La guitarra acústica es muy buchona en la grabación.
Y última y fundamental: la versión de "A taste..." se va a la tumba conmigo.

¡Oh también!

viernes 31 de julio de 2009

El curioso caso de la mezcladora

Se ve que la sociedad todavía no está preparada para el mundo 24x7, mobile, global, just in time, y toda esa sarta de sandeces que nos dicen para vendernos los beneficios de el mundo moderno y la economía de mercado. La prueba más evidente de eso es que cuando decidí comprar la consola mezcladora, y de alguna manera rubricar el proyecto del estudio, se me ocurrió hacerlo por teléfono y esperar el delívery.

Llamé un lunes a las diez y encargué la consola. Tras hablar con la telefonista todo parecía súper sencillo: bastaba con esperar el envío con el efectivo en mano para ese mismo día por la tarde.
Tarde que transcurría entre apacible y ansiosamente cuando recibí el llamado indicándome que la entrega no podría hacerse esa tarde, sino que tendría lugar al día siguiente, en horas del medio día. Imaginense a un niño esperando a su primer bicicleta: él por lo menos podría darse el lujo de hacer un pequeño berrinche, pero yo no encontré más descargo que escribir esto tiempo después. Cuestión que me la tuve que bancar hasta el día siguiente.

Martes era ya, y cerca del mediodía recibí el llamado: el intercambio habría de hacerse en la esquina, ya que el mótorman no tenía dónde estacionar. Resultó ser este un factor no menor, ya que cuando en plena vereda me hice de la caja y entregué la papota no me percaté de que el modelo de consola que me estaban entregando no era precisamente el que yo estaba pagando. La diferencia nominal es mínima: Xenyx 1024 a secas en vez de Xenyx 1024FX. Sólo me di cuenta cuando de vuelta en la oficina me puse a curiosear la caja. Llamada al local y "no te lo puedo creer" y "disculpame, por favor" mediante, la telefonista me comunicó que por la tarde me enviarían el modelo correcto.

A esta altura se imaginarán que no llegó esa tarde como me habían prometido, pero calculo que no se imaginan que cuando vino, si bien era el modelo correcto, me trajeron una caja maltrecha, abierta, y con faltantes en el contenido. Sí, la consola estaba, pero faltaban cables, y los que venían tenían pinta de haber alimentado una tele blanco y negro durante por lo menos dieciocho años; además, y casi a modo de burla, me habían mandado sólo uno de los dos accesorios para montar a la consola en rack. Resumiendo, me mandaron la consola que usaban para la actividad secundaria de animación de fiestas infantiles.

Vuelta a llamar al local, y ahora la telefonista me pasó con un sujeto masculino bastante menos afable al trato. Tras varios intentos de convencerme de que me quedara con lo que me habían encajado, el tipo accedió a cambiarme la mezcladora, pero avisando que en este momento no tenían en stock el modelo (¡Noooo! ¿En seriooo? - léase ingenuidad fingida).
A esta altura del relato vale la pena aclarar que la tienda queda a una horita cómoda de viaje en transporte público tanto de mi casa como de mi laburo, con lo cual espero se entienda mi interés en no tener que arrimarme jamás hasta allá. Arrime que al que me conminaron al día siguiente, cuando después de haberme confirmado que me traerían la consola por la mañana me negaron el envío por la tarde.

Mi vecino de escritorio ya lo había previsto:

- En vista de los síntomas que usted me comenta, veo un claro caso de garrón. -diagnosticó.

Otro dato importante, es que dado que yo ya había largado la plata, me veía com pli ca do para negociar, así que muy ligeramente tuve que endurecer mi postura tras lo que, milagro, apareció una unidad del modelo en stock la cual por supuesto no me enviaron ese día.

Final feliz: el viernes conseguí mi consola, y afortunadamente se evitó la complicación del garrón en desgracia.

Por suerte no era lupus.


miércoles 29 de julio de 2009

¡Larga vida al open source (y a Audacity)!


Cito al site oficial: "Audacity es un programa libre, y de código abierto para grabar y editar sonidos". Y es un fenómeno.

Sabiendo poco más que prender la PC y con un mínimo de voluntad podés salir grabando voces e instrumentos bastante rápido. Además de ser sencillo de usar tiene bastantes funciones para procesar y analizar las pistas, lo cual alcanza para divertirse bastante.

Es más que loable que exista un producto open source con el nivel de calidad de Audacity en un segmento del mercado donde el software de los grandes (Pro Tools, Steinberg, Ableton, etc), si bien siempre podés acudir a las variadas alternativas que la web ofrece para conseguirlos, se pesa en cientos de dólares. Audacity no pretende competir en ese segmento, pero para quien necesita poco más que la grabadora de sonidos de windows está perfecto.

Una mala (aunque todavía no se si para el programa o para mí) es que no logré configurarlo para que use los drivers ASIO (drivers con baja latencia; tema al que en algún otro post me referiré).

El programa se puede bajar de http://audacity.sourceforge.net/?lang=es, y tiene versiones para Linux, Windows, y MacOSX. Además hay bastante documentación acerca de cómo usarlo.

Acá hay un tutorial bastante simple que muestra cómo se usan las herramientas de edición de audio (gracias a Audacitydemo): Audacity High School Y acá otro un poco más completo que muestra cómo armar un esquema de grabación usando audacity (gracias a Steve Holden): http://www.aztecmedia.net/uploads/Audacity-101-v3-Slides-for-DAU.pdf.

Acá abajito voy a intentar dejar algo grabado por mí usando Audacity (y lo escribo para que quede evidencia por si no me sale):







Cuestión que para grabar eso sólo tuve que tocar dos botones en Audacity:
  1. El archiconocido lunar rojo para empezar a grabar.
  2. La tijerita, porque me puse quisquilloso y acomode un par de mis destiempos al mando de la viola.
Luego la opción de "Exportar a mp3", para lo cual tuve que bajar e instalar un pequeño codec (LAME; instrucciones acá), y listo!

De ahí, lograr encontrar un host online para el mp3 fue otro cantar bastante más aburrido. Estuve paseando largo rato pero al final entre ripway.com (hosting) y poqbum.com (mp3player) salió andando la cosa.

Otro día detalles de la grabación, durante la que aprendí un par de cositas (hice tres tomas muuuuy diferentes antes de poder grabar una que me satisfaga).

Bueno, voy cerrando con un aguante el open source y un...

...is there anybody out there?

Todo empieza por algún lado...

...y en mi caso empezó con las guitarras, a diferencia de otros que empiezan por el talento o la práctica.

La primera que agarré fue la criolla de concierto que había en casa de mi madre. Lindo aparato, lástima que el tiempo le agenció un cierto pandeo en el mástil y una laceración en el costado de la caja.

La siguiente fue otra criolla que conseguimos de regalo por tener un aparato para medir el rating en casa. Aunque de bastante menor calidad que la anterior, la negra, con la que aprendí a reasguear los primeros acordes, fue la que me acompañó al sur en mi primer viaje de mochila y a varias guitarreadas y fogones más.

En algún momento también agarré una eléctrica que había en casa, la cual me sirvió para agarrarle el gustito a las cuerdas de metal y al sonido enchufado.

Algo de tiempo después, apilando pesos de a muy poquitos, me compré en una casa de usados de Constitución a la que fue mi primera eléctrica, y la primer guitarra que compré jamás. Me costó $70, y me acompañó en los primeros tiempos de sala de ensayo. Saca un sonido bastante grave, y el mango tiene el ancho de un poste de luz.

Un tiempo jugué con esa, pero con el trabajo me llegó la posibilidad de comprar una guitarra más decente, y habiendo tocado en la sala de ensayo de la calle Entre Ríos una Les Paul marca Encore fui hasta Talcahuano, y me compré una cuasi-Les Paul Samick usada. Digo "cuasi" porque a diferencia de la Encore y de la mayoría de las Les Paul que andan dando vueltas (incluyendo a las Gibson) mi acaramelada guitarra tiene el mango atornillado y no encolado.

La siguiente me la regalé para un cumpleaños: una preciosa Epiphone SG color cereza (en adelante, La Colorada). Entró el mismo día que yo al departamento de la calle Paraguay, y me acompañó a infinidad de ensayos: con los que eventualmente seríamos MV; con Diego, Juan y Nacho; incluso un par de veces sonó en el palier de la FIUBA acompañando a Alejandro.

La siguiente vino para fines de año 2007. Era una época en la que estaba laburando mucho y me escapé de la oficina a buscarla el día en que se decidió la fecha de salida a producción del sistema que estábamos desarrollando. Es 'la morocha canosa' una clásica Fender Stratocaster negra y blanca salida de la factoría que tienen esos pibes en México. Es una seda: dócil y fácil de tocar, y por el mismo precio se copa a casi cualquier estilo. Hoy por hoy es mi eléctrica de cabecera, aunque con sus 21 trastes no alcanza a la última nota del solo de "No more lonely nights" sin estirar (la colorada se copa en ese caso).

La última integrante de la familia es una electroacústica de cuerdas metálicas marca 'Texas'. A mi inexperto y sordo oído suena bárbaro. Me sirve para guitarrear a lo loco en trasnoches de reuniones, y para enchufar en la sala.

Fuera de esta lista han quedado el bajo Faim y el charango Patagua (made in Purmamarca) no sólo por no ser guitarras, sino porque me cuesta siquiera sacarles algún sonido decente.

Time'll tell.

martes 28 de julio de 2009

Presentación en sociedad (por ahora anónima)


"
Será más bien como si la pusiera en una botella
y la dejara caer a las agua
s de la bahía (...)"


Resulta que un día se me ocurrió que tenía ganas de armar un estudio de grabación. Así nomás; como tantas otras cosas.
Las ganas se durmieron un tiempo, pero me impulsaron a anotarme en un curso de mezcla que jamás completé, y a bajarme un par de programitas (Audacity, por ejemplo) para jugar al audio en la pc.
Hoy estoy esperando mi consola mezcladora, así que evidentemente nada puede detenerme ya, y me pintó que además de armarme un estudio, tengo ganas de retratar mi camino en un blog. Más que nunca es esto una bitácora (palabra que me encanta, aunque no tanto como pocilga).
Capaz que a alguien le sirve, pero más que nada sé que de acá a un tiempo me va a divertir leer esto.