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martes, 20 de octubre de 2009

The Multi-track Experience


Acabo de terminar un proceso de unas cuantas horas, distribuidas en casi un mes: la grabación de mi primer proyecto multi-track (o multi-pista, en criollo).

La canción se llama Cerrar los Ojos y forma parte del segundo disco (Ese Asunto de la Ventana) de Lisandro Aristimuño. Cuando la hace él, es un temazo.



Cuando la hago yo, los instrumentos involucrados aparte de la voz son dos guitarras (rítmica y solista), y un bajo. La guitarra rítmica es una electro acústica y la grabé con la consola. La solista es una eléctrica, y la grabé con Casandra (mi nueva interfaz de audio). El bajo no es de verdad, sino que es un instrumento virtual (emulado por la compu; ya hablaré de esto en detalle) , ejecutado a través de un teclado MIDI (también hablaré de MIDI más adelante). La voz también la tomé con la consola.

Salvo el bajo, todo está grabado directamente en Audacity. El Bajo lo grabé con Ableton Live que a diferencia de Audacity sí se banca MIDI, instrumentos virtuales, y toda la bola. Una vez grabado, lo exporté a audio (.wav), y lo importé en el Audacity, para mezclarlo.


Previo a la mezcla, tengo 9 pistas en total. Son 9 por impericia, ya que deberían ser sólo 5, a saber:
  1. Voz con efecto "radio" del principio
  2. Guitarra rítmica
  3. Voz principal
  4. Bajo
  5. Guitarra solista
Se me hicieron 9 porque tengo la rítmica y la voz en estéreo, y además tengo cortadas en tres pistas diferentes los tres cachitos de guitarra solista.

La mezcla la hice en Audacity, y más bien rápido: apenas acomodando a un costado las guitarras, y al otro el bajo. La voz, por lo menos cuando es solista, me gusta centrada (justificaré mi gusto en breve: estoy preparando una crítica de los remasters de los Beatles).


Basta de cháchara, y a los bifes:

Cerrar los Ojos

¡Y salió nomás! De acá, a mejorar.

Volví de un partido de fútbol masticando una derrota, y y tan metido en esto estaba que se me pasó la hora de cenar, y de ver Palabras más, palabras menos... pero finalmente lo terminé.

¡Au revoir!

lunes, 14 de septiembre de 2009

Latencia... ¡ohhhh!


No es magia negra; ai promis.
Tal vez hayan visto en alguna de las fotos que tengo por ahí un teclado MIDI. Bueno, resulta que ese teclado no tiene sonidos propios, así que hay que usarlo en conjunción con un sintetizador (en mi caso la PC) para que suene. Algún día hablaré un poco más largo y tendido de él, pero a los efectos del artículo actual me basta con esta somera explicación. Resulta que llegué a casa con la caja nueva y todo motivado, y cuando enchufé el aparato y toqué la primer tecla me llevé flor de chasco: los sonidos emanaban de la PC visiblemente (o audiblemente) retrasados. Cuestión que se hace imposible tocar... Tres consultas de google, y descubrí la palabrita mágica que tanto repetiré en este artículo: latencia.

¿Qué es la latencia?

Es el retardo producido en el sonido por la conversión analógico-digital. Algo así como el principio de incertidumbre de Heisenberg aplicado a la ingeniería de sonido, si se me permite el nerdismo.
Parafraseando a mi amigo Pablo, uno sabe que entiende un tema cuando se lo puede explicar a alguien que no conoce nada de él, así que voy a intentar explicar lo anterior (no se preocupen, ni de casualidad me meto con Heisenberg...).
Paso a explicar: cuando (por ejemplo) toco la guitarra, las cuerdas vibran. Esa vibración hace mover el aire y nuestros oídos perciben el movimiento del aire, y generan impulsos eléctricos que llegan al cerebro y por eso escuchamos sonar la guitarra. Es importante notar que el sonido está "en el movimiento", es decir en el tiempo. No hay sonido en un instante congelado.
Un micrófono funciona parecido a nuestros oídos, pero los impulsos eléctricos van (en mi caso) a la placa de sonido de la PC, en vez de al cerebro de naides. La placa de sonido "escucha" el impulso eléctrico -y por lo tanto pierde un tiempito- que llega para poder convertirlo al dominio digital que es lo que la computadora "entiende".
Ese tiempito que la placa de sonido se toma para convertir, forma parte de la latencia. No es el único tipo de latencia que existe, pero ilustra el concepto.
Resulta que la pila de drivers que windows (DirectSound, Direct X Audio) usa para adquirir y reproducir sonidos no está precisamente preparada para la captura y reproducción de sonido en tiempo real, por lo que la latencia es alta.

¿Cómo evitar la latencia?

No se puede... ¡CHAN!

No, efectivamente no se puede, pero sí se la puede reducir hasta un nivel que no resulte perceptible, y por lo tanto no perjudique la ejecución ni la reproducción de sonido a través de la pc.
Existe un protocolo llamado ASIO (Audio Stream Input/Output ~= Flujo de Entrada Salida de Audio) que es bastante más eficiente, por lo menos en lo que a latencia se refiere, que el estándar de windows. El hardware profesional de audio digital suele traer drivers ASIO propios, pero para los mortales que no tenemos acceso precisamente a "hardware profesional" (yo tengo un horrible chip de sonido on-board) existe ASIO4ALL. Gracias a un ñato llamado Michael Tippach podemos contar con ASIO para nuestras placas de sonido tercermundistas.

Básicamente, usar ASIO es como conectar una autopista doble mano entre la placa de sonido y el micro.

En estos días, para diluir un poco el cariz técnico de este post, espero llegar a subir mi primer intento de multi-track (viene con flavor indie).
'sta luego.


miércoles, 29 de julio de 2009

¡Larga vida al open source (y a Audacity)!


Cito al site oficial: "Audacity es un programa libre, y de código abierto para grabar y editar sonidos". Y es un fenómeno.

Sabiendo poco más que prender la PC y con un mínimo de voluntad podés salir grabando voces e instrumentos bastante rápido. Además de ser sencillo de usar tiene bastantes funciones para procesar y analizar las pistas, lo cual alcanza para divertirse bastante.

Es más que loable que exista un producto open source con el nivel de calidad de Audacity en un segmento del mercado donde el software de los grandes (Pro Tools, Steinberg, Ableton, etc), si bien siempre podés acudir a las variadas alternativas que la web ofrece para conseguirlos, se pesa en cientos de dólares. Audacity no pretende competir en ese segmento, pero para quien necesita poco más que la grabadora de sonidos de windows está perfecto.

Una mala (aunque todavía no se si para el programa o para mí) es que no logré configurarlo para que use los drivers ASIO (drivers con baja latencia; tema al que en algún otro post me referiré).

El programa se puede bajar de http://audacity.sourceforge.net/?lang=es, y tiene versiones para Linux, Windows, y MacOSX. Además hay bastante documentación acerca de cómo usarlo.

Acá hay un tutorial bastante simple que muestra cómo se usan las herramientas de edición de audio (gracias a Audacitydemo): Audacity High School Y acá otro un poco más completo que muestra cómo armar un esquema de grabación usando audacity (gracias a Steve Holden): http://www.aztecmedia.net/uploads/Audacity-101-v3-Slides-for-DAU.pdf.

Acá abajito voy a intentar dejar algo grabado por mí usando Audacity (y lo escribo para que quede evidencia por si no me sale):

Is There Anybody Out There?



Cuestión que para grabar eso sólo tuve que tocar dos botones en Audacity:
  1. El archiconocido lunar rojo para empezar a grabar.
  2. La tijerita, porque me puse quisquilloso y acomode un par de mis destiempos al mando de la viola.
Luego la opción de "Exportar a mp3", para lo cual tuve que bajar e instalar un pequeño codec (LAME; instrucciones acá), y listo!

De ahí, lograr encontrar un host online para el mp3 fue otro cantar bastante más aburrido. Estuve paseando largo rato pero al final entre ripway.com (hosting) y poqbum.com (mp3player) salió andando la cosa.

Otro día detalles de la grabación, durante la que aprendí un par de cositas (hice tres tomas muuuuy diferentes antes de poder grabar una que me satisfaga).

Bueno, voy cerrando con un aguante el open source y un...

...is there anybody out there?